CRISTO DE MEDINACELLI

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CRISTO DE MEDINACELLI

IMAGEN DEL CRISTO DE MEDINACELLI DE 35 CM

POLICROMADO A MANO

IMAGEN DEL CRISTO MADRILEÑO DE LOS FAVORES Y MILAGROS

 

 

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Descripción

CRISTO DE MEDINACELLI

Cristo de Medinacelli al que en  la actualidad podemos admirar y ofrecer culto a la imagen en su Basílica en Madrid

La extendida y arraigada devoción a Jesús de Medinaceli es fruto de una historia que se remonta al siglo XVII.

En  la que hay episodios suficientemente sorprendentes como para llamar la atención de sus devotos.

Desde secuestros y rescates, hasta un exilio en período de guerra, la imagen de este Nazareno ha estado involucrada en numerosos acontecimientos.

Es un verdadero milagro que, después del recorrido histórico que ha vivido, todavía permanezca entronizada en el altar mayor de su basílica madrileña.

En la que actualmente recibe culto y a la que tantos creyentes peregrinan en busca de ayuda o consuelo.

También es una imagen muy visitada por curiosos y turistas que buscan contemplar una obra de arte de la imaginería religiosa que ha sobrevivido a los avatares del tiempo.

ORIGEN

El origen de la talla original que se conserva en Madrid es bastante difuso.

La falta de datos documentales con los que acreditar por qué se efectuó, incluso el autor o la ciudad en la que se ejecutó.

No obstante, la mayoría de los estudios que se han llevado a cabo coinciden en que fue tallada en el siglo XVII.

 Su estilo artístico es propio de la Escuela Sevillana.

Juan de Mesa, o sus discípulos Luis de la Peña o Francisco de Ocampo, son algunos de los nombres que se postulan como autores de la obra,.

Esta talla debió ser encargada por los Padres Capuchinos afincados en Sevilla.

En cuanto a la imagen es de tamaño natural y representa al Ecce Homo en el momento de ser presentado a Poncio Pilato.

Algo que muchos desconocen es que, a pesar de que la imagen se presenta vestida con ricas sayas y peluca, se trata de una escultura completamente policromada, cubierta por un sencillo paño de pureza.

De hecho, la melena tallada es uno de los detalles más espectaculares que presenta, a pesar de estar oculto.

EL CRISTO EN ÁFRICA

La historia del Cristo de Medinaceli está ligada al enclave estratégico de La Mámora, situado en la actual ciudad marroquí de Mehdía.

Este rincón del norte del continente africano fue controlado por Las Españas entre 1614 y 1681, que la renombraron como San Miguel de Ultramar.

Como hemos comentado anteriormente, se desconocen los datos documentales sobre el origen de la talla del Nazareno más universal de Madrid.

Lo que sí está más claro es que es trasladada a mediados el siglo XVII hasta este punto de Marruecos para que recibiera culto por parte de la comunidad de Padres Capuchinos que allí se estableció.

No obstante, los Padres Capuchinos estuvieron asentados en La Mámora únicamente desde 1645, pues previamente la misión evangelizadora estaba encomendada a los Franciscanos.

Además, ese mismo año aconteció un terrible incendio en la ciudad, que entre otros edificios arrasó la iglesia y todos sus bienes.

Por tanto, ambos hechos históricos llevan a pensar a muchos investigadores que la imagen de Jesús Nazareno no llegó al norte de África hasta después de 1645.

Ya que de haber sido trasladada con anterioridad habría ardido en el incendio.

Además, posiblemente llegaría de las manos de los Capuchinos, quienes se cree, como hemos señalado, que son  los que encargan su ejecución en algún taller sevillano.

El 30 de abril de 1681, la historia española en el norte de África comenzó a resquebrajarse.

Ese mismo día, el sultán de Marruecos, Muley Ismael, inició una ofensiva a La Mámora, que se vio asediada por los musulmanes y obligada a capitular.

Para salvar la vida de los ciudadanos que allí habitaban, la gran mayoría se ofreció como esclavos, y a ellos se unieron también los tesoros de la iglesia, que se reconvirtió en mezquita de nuevo.

Entre ellos, la sagrada imagen de Jesús Nazareno, junto a otras dieciséis más.

EL BOTÍN DE MARRUECOS

Todo el botín fue llevado a Mequinez, capital establecida en aquel período en Marruecos.

Las órdenes religiosas de Trinitarios y Mercedarios fueron nombradas para llevar a cabo el pago de los rescates tanto de los esclavos, para que pudieran regresar a la península, como de las imágenes religiosas cautivas, concretamente diecisiete, entre las que destacaba la del Nazareno de túnica morada.

En señal de desprecio a la Fe católica, el sultán Muley Ismael ordenó arrastrar por las calles de la capital la imagen del Cristo que todavía no era de Medinaceli, sino Cautivo. También fue echado a los leones, simulando que lo despedazaban.

El Padre Trinitario Fray Pedro de los Ángeles ofreció al sultán sumas de dinero para el rescate de los esclavos y de las imágenes religiosas.

Concretamente, los musulmanes ofrecen  a los Trinitarios la talla del Nazareno si a cambio les daban su peso en oro.

Milagrosamente, la balanza no pesaba lo que Muley Ismael esperaba, por lo que tuvo que conformarse con el pago indicado, que algunos lo cifran en treinta monedas.

No podía faltar la leyenda en el rescate del Cristo de Medinaceli.

Muchos se preguntan por qué del cuello del Cristo de Medinaceli cuelga un escapulario trinitario.

Lo cierto es que la respuesta la encontramos precisamente en su rescate

EL CRISTO RESCATADO

El mismo es llevado a cabo por esta orden religiosa que coloca este elemento a todos los cautivos a los que liberaron en Marruecos.

Incluidas las sagradas imágenes.

La Talla,  se muestra desde entonces,  con este objeto que recuerda cautiverio y rescate.

En enero de 1682, las efigies religiosas se  trasladan a Ceuta, y de allí hasta Sevilla, al Convento de los Trinitarios.

Sin embargo, Carlos II ordena que fueran llevadas hasta la Villa y Corte de Madrid, donde se reciben con triunfalismo.

Por tanto, la vinculación de Jesús Nazareno con Madrid comienza en septiembre de 1682.

Aquí es cuando se produce el primer encuentro entre la imagen y la capital de España.

La escultura del Cristo cierra la procesión que recorrió las calles de la vieja villa castiza, en dirección al Real Alcázar.

En cuyos balcones los reyes Carlos II y María Luisa de Orleans contemplan la comitiva.

Posteriormente, la imagen de Jesús Nazareno Recatado o del Rescate es colocada en el desaparecido Convento de los Trinitarios.

Allí es donde comienza  a recibir culto por los madrileños, que le alzan como Señor y protector.

La historia de la talla del Nazareno que fue cautivo de los musulmanes y sometido a una nueva Pasión se difunde por todos los territorios.

Estos relatos impresionan  a la gente y aumentan su leyenda ya que es un relato que a todos impresiona.

SU ADORACIÓN EN EL MUNDO

El calvario que sufre  el Cristo de Medinaceli en toda su historia se representa en cuadros de diversos puntos de España.

 También de Sudamérica, siendo posible contemplar su historia sobre un lienzo en Arequipa (Perú).

Todo ello fue el inicio para la extensión de una devoción que se convierte en universal.

Del mismo modo, también la propia efigie es muy replicada en todo el mundo, un fenómeno que todavía hoy se sucede.

Sin embargo, muchos se preguntan por qué su advocación de Medinaceli.

DONDE PODEMOS VER LA IMAGEN

La imagen del Nazareno Rescatado se encuentra entronizada en el altar mayor de la iglesia del Convento de los Trinitarios.

Sin embargo, el Ducado de Medinaceli cede en 1686 un terreno colindante al cenobio para la construcción de una capilla adyacente.

En cuando se trasladada la talla hasta esta nueva ubicación en 1689.

Es precisamente de sus benefactores de donde toma su nombre actual el Cristo de Medinaceli, que se alzaron como sus protectores.

Su devoción iba en aumento y las representaciones comenzaron a extenderse por España, Hispanoamérica e incluso Europa.

FERVOR EN MADRID

Mientras tanto, en Madrid se afianzaba el fervor y los Trinitarios consiguieron incorporar al Nazareno en las procesiones del Viernes Santo en 1697.

Todavía hoy, la imagen recorre las calles de la capital, que pasa por puntos tan emblemáticos como el Congreso de los Diputados.

Cabe destacar que en 1705 fue redactada la novena en honor a Jesús Nazareno, la cual continúa celebrándose.

Actualmente como preparatorio a la fiesta grande de Cristo Rey, el 21 de noviembre.

Por otro lado, el 16 de marzo de 1710 fue fundada la Ilustre y Nobilísima Congregación de Esclavos de Jesús Nazareno.

HERMANOS FUNDADORES

IX Duque de Medinaceli, Luis Francisco de la Cerda y Aragón, como hermano mayor.

El principal motivo de la constitución de la cofradía es rendir culto a la talla del Cristo que había sido rescatado en el norte de África y alumbrarla en la procesión del Viernes Santo.

Hoy en día, su actividad continúa en la figura de la Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Cristo de Medinaceli.