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El Folclore y yo – Por Natalia Martínez

Hoy vengo a hablar de una de mis pasiones desde que era una niña, cuando mis padres decidieron que primero mis hermanos, y luego yo, fuésemos a aprender lo que cantaban y bailaban nuestros antepasados en Galicia… y la verdad que tengo que estar eternamente agradecida por ello… es un mundo apasionante, que supone mucho esfuerzo pero que da muchísimas satisfacciones.

A lo tonto, el pasado fin de semana, echando cuentas, me di cuenta de que el tiempo pasó volando y que ya llevo metida en este mundo del folclore, alrededor de nada más y nada menos que 37 años… o sea casi toda mi vida!!!

Empecé en el folclore formando parte de un Coro Gallego infantil la “Agrupación Folclórica Os Gaiteiriños” de A Coruña; mis hermanos Carlos, Ana y Alejandro habían aprendido allí y yo seguí sus pasos. Aprendí a cantar de la mano de mi maestro Xosé Casal, además de ir a clases de teatro con el ya fallecido maestro Xosé Redondo Santos (Donde guardo el recuerdo de haber ganado algún premio que otro en certámenes locales). Participé en la grabación de un cassete con canciones tradicionales de Galicia “Canta Punteiriño”. Fue en esa asociación donde empecé a hacer también mis primeros pasos en el baile tradicional, de la mano de mi adorada Estrella Vieites primero y años más tarde de la mano de mi hermano Carlos Martínez, que además de haber sido miembro de la Agrupación, junto con mis otros dos hermanos Alejandro y Ana, se convirtió en el maestro de baile por unos años. Con tan solo diez años fui escogida junto con otros compañeros para viajar a Venezuela con el grupo, mi primer viaje al extranjero, sola, sin papá y mamá, mi primer viaje en avión, atravesar el charco en un viaje de nueve horas y todo esto siendo una niña… os podéis imaginar los recuerdos y las sensaciones que me han quedado de esta aventura. Podría contar millones de anécdotas de este viaje, desde el cuadernillo de colores que la Tap Air Portuguesa nos regaló a cada niño para entretenernos, el sonido de las gaitas en la cabina del avión y los pasajeros llevando el ritmo con las palmas, hasta la emoción y el llanto del público gallego residente en Caracas cada vez que actuábamos en el Centro Gallego. Una vez allí, visitamos Maracaibo, Valencia…etc etc. El mejor recuerdo de todos para una niña de diez años como yo por entonces, era el desayuno completo con zumo de naranja incluido después de bañarnos en la piscina todos los días por la mañana y el contemplar de noche las luces de los “ranchitos” que parecían estrellas fugaces, hasta que por la mañana la misma imagen se tornaba gris y dejaba entrever la pobreza que asolaba en Venezuela entonces.

Creo que mis ojos tienen estos vagos recuerdos y seguro que no los abría más porque no podía, fueron cosas que me llamaron la atención en ese viaje pero que por entonces no entendía, hoy siendo mujer adulta, veo que tienen otro significado. Hoy igual no me impresionaría, llevo más viajes encima como se suele decir, pero corría el año 1986 y eran otros tiempos… Todo se veía diferente a los ojos de una niña.

En esa asociación estuve hasta los doce años, y fue entonces cuando Estrella Vieites, al igual que había hecho con mis hermanos, llamó a mi puerta para llevarme con ella a la Asociación de Coros y Danzas Eidos de A Coruña, donde ella era la directora. Cuando llegué el primer día al ensayo, me encontré con personas mucho más mayores que yo, pero su empatía y cariño hizo que yo encajase muy pronto en la dinámica del grupo… Quique, Mary Martí, Juan Bao, Elena, Rosi, Darío, Pepe Temprano , Manolo Filgueiras, Pepe Cernadas , Ana Isabel, Malú, María Souto…. mis hermanos Ana y Carlos Martínez… entre otros. De algunos de ellos sigo conservando su amistad a día de hoy. Conmigo y de mi época más cercana a mi edad en esta etapa recuerdo a Sonia Brocos, Anuska, Noemí que fueron mis compañeras de fatigas por aquel entonces y las que recibimos la novatada en nuestro primer viaje con la asociación… Era el año 1989 y allá nos fuimos, al Festival Folk del Mundo en Jaén, organizado por la Asociación de Coros y Danzas Lola Torres.

Fue un viaje inolvidable, por lo menos para mi, y es que además de ser el primero con Eidos, conocí a personas enormemente entrañables… Rufino y Juan Ignacio Cevidanes, Sus padres Rufino y Nati, Tere Anguita, Montse Sánchez y sus padres (Concha y Manolo), Manuel Cobo Molina ( Por desgracia ayer mismo recibía la noticia de su muerte), Pepe Moya, Natalia Guerrero, Desiré Amaro, Luis Moya y Ana Díaz ,Cándido Carmona (Cándido todavía recuerdo cuando nos llevaste a las más peques en tu coche carretera arriba y pediste que nos dejaran entrar en la discoteca “La Luna”, a pesar de ser menores de edad… Estaré agradecida siempre…). Durante años y antes de existir las Redes Sociales, nuestro contacto se hizo a través de llamadas de teléfono y cartas, correspondencia que todavía conservo como oro en paño. Cada semana siempre había en mi buzón noticias de todos ellos y viceversa, yo enviaba cartas para contar mis historias diarias.

Con Eidos hice numerosas actuaciones, los ensayos de tres días a la semana (Lunes, Miércoles y Viernes) se entrelazaban con las actuaciones de fines de semana en numerosos pueblos de Galicia, con viajes nacionales (Jaén, Burgos, Palencia, Segovia, Gijón ,Ciudad Real, Murcia, Puertollano, Soria,Blanes ….y un largo etc de provincias y pueblos de toda España); con viajes Internacionales (festivales en Hungría, Lituania,Eslovenia visitando, Munich, Berlín, Viena, Varsovia, Zurich, Ginebra, Milán, Insbruk… etc).

Estos viajes eran realizados en autobús en diferentes etapas, por lo que la convivencia con los compañeros de grupo era fundamental para disfrutar de la travesía, seguro que muchos de los que estáis leyendo esto, sabéis que los viajes en autobús se viven de otra forma.

Pasaron los años y en Eidos llegué a formar parte de la Junta directiva como Vocal, etapa de la que guardo muchos y muy buenos recuerdos.

Teniendo en cuenta que la Asociación pertenecía y aún hoy pertenece a FACYDE (Federación de asociaciones de Coros y Danzas de España) y que por entonces una de sus actividades fue grabar unos CDS con canciones de Toda España, también fui partícipe de esas grabaciones cantando y tocando la pandereta. Recuerdo que todas las asociaciones de Galicia, grabamos en un estudio de radio de Pontevedra. No era mi primera experiencia en un estudio de grabación, por lo que ya me resultó familiar el verme de nuevo con los cascos y el micrófono delante. Las piezas grabadas por todas las asociaciones dio para la edición de nada menos que tres CDS de música tradicional Española: “ Sotares”, “Canciones del Campo, y “Jotas de España”.

Fué un honor para mi poder participar en un proyecto que quedará para la posteridad y las generaciones de folcloristas del futuro.

Otra de las actividades en las que participé con Eidos y que recuerdo con mucho cariño, fue la participación en un espectáculo de folclore organizado por CIOFF España (Confederación Internacional de Organización de festivales de Folclore). El espectáculo se llamaba ARRAIGO. Constaba de varias partes divididas por zonas de la geografía Española, en la que Eidos iba incluido junto con Asturias , Cantabria y País Vasco en el llamado “Tierras del Norte”. Fue una experiencia única en el escenario. Se hizo durante dos Años en Madrid, en el Teatro de la Zarzuela bajo la programación del Otoño cultural de la villa, como anécdota os contaré que tuvimos ocasión de saludar personalmente a la Infanta Elena que por entonces presidió una de las galas; años más tarde se repitieron las galas en Extremadura: Cáceres y Badajoz.

Si dentro del escenario fue un espectáculo único y digno de repetir por el éxito que tuvo, entre bambalinas, yo y cualquiera de los que participamos en él repetiríamos si dudarlo. ARRAIGO ha sido motivo de reencuetros de compañeros y amigos del folclore de toda España. (Ciudad Real, Jaén, Cádiz , Sevilla, Santander, Gijón, Badajoz, Murcia, A Coruña… etc) en los pasillos del teatro de la Zarzuela y en la noche madrileña, pues la mayoría de nosotros no desperdiciamos la ocasión de apurar las horas entre copas y poniéndonos al día en tan solo un fin de semana que duraba nuestra estancia allí, aún a pesar de las broncas de nuestros directores. A mí personalmente me sirvió para disfrutar las horas con una persona a la que adoro aún hoy en día, porque nuestra relación por entonces era una “amistad muy especial” y el resto del año nos separaban muchos kilómetros… él ya sabe quien es.

Perdí horas de sueño, el cansancio acechaba a la hora de salir al escenario, pero con 16 años todo se puede… y hoy lo volvería a repetir con los ojos cerrados, tanto es así que cada vez que piso Madrid, esa ciudad me habla de él. Transcurridos ya 27 años de nuestra amistad, sigue intacta como el primer día.

Otras amistades que conservo de mi etapa en Eidos y con los que mantengo contacto a menudo son: Susana Garcia Prieto, Joaquín Sancha Pedrero (más tarde conocí a Jose Luis Gómez Baquero), Andrés Lópe, y Miguel ángel Romero de Coros y Danzas de Badajoz; Asier Bastida del Grupo Elai-Alai de Portugalete; Eloy Pérez y Fernando de Jovellanos; Raúl Muela, Beatriz Fernández Arias, Rafa Jiménez, Alex, Toñi Portillo y Oscar Ruiz de Fuente Agria- Puertollano; Julio Arce, Sara Ojea y Alicia de Coros y Danzas de Santander… y así podría seguir añadiendo amigos a la lista si hago recorrido por las asociaciones de Coros y Danzas de España… se quedan muchos nombres en el tintero , pero sois muchos, me disculpáis… os adoro a todos view.

Otra actividad de la que guardo muy buen recuerdo de mi etapa en EIDOS fue la asamblea anual de FACYDE celebrada en A Coruña. El Pazo de Mariñán de A Coruña fue testigo del Congreso de FACYDE en el año 1995. Todos sabéis que ese congreso es itinerante y se celebra cada año en una provincia Española, donde se reúnen los responsables de cada una de las asociaciones que conformamos FACYDE. Con tan solo 19 años, tuve la suerte de tropezar con personas con una dilatada experiencia en el Folclore y que a día de hoy han pasado a formar parte de mi lista de amistades, seguramente muchos de los que estéis leyendo este artículo los reconoceréis: Pilar Sicilia de Lola Torres (Jaén), mujer entrañable donde las haya, y amante de las tradiciones jaeneras como nadie. Jesús Saorín, de Coros y Danzas de Cieza, la palabra amigo se me queda corta para definir el cariño que le guardo; Jose Luis Martínez López de Alhama de Murcia, incombustible del folclore; Pepe Serrano de Murcia, amante de las tradiciones Murcianas y por entonces presidente de FACYDE; Rafa Romero de Ciudad Real, entrañable con mayúsculas; Cristina Incera y su marido Manolo, dos cántabros de pro y excelentes personas; Rafa Maldonado de Badajoz, incondicional de CIOFF España, Mari Carmen “Chipe” de Viveiro, el coraje y la fuerza por mantener lo nuestro la define y así otros muchos folcloristas llenos de tradición, de los que es bueno apreciar una conversación suya sobre cultura.

De entre todas estas personas, no me puedo olvidar de hacer una mención especial del que por aquel entonces era el gerente de nuestra federación, Manuel Navarrete Parapar, amigo, buena persona, servicial y amante de la cultura como nadie. Por desgracia una enfermedad nos lo arrebató antes de tiempo y la herida todavía sigue abierta en cada Asamblea de FACYDE en la que yo, por lo menos lo sigo buscando entre la gente, que era dónde a él le gustaba estar.

Fue en esta etapa de Eidos donde aprendí mucho, muchísmo de folclore, vestuario, cantos, bailes y tradiciones de la mano de dos genios de la Cultura: Mi Estrella Vieites del alma y Pepe Temprano, gaiteiro y conocedor de la cultura Gallega como nadie. Eso me llevó, a poder dedicarme a impartir clases de baile y pandereta en diferentes lugares bien yo sola, o bien de auxiliar de mi hermano Carlos; así fue como fui profe en la Asociación de mis comienzos “Os Gaiteiriños”, en una escuela de música de A Coruña que hoy ya no existe “Solemnis” y en La Agrupación Cultural y Deportiva de Coristanco, un pueblo de A Coruña.

Años más tarde, el 30 de enero de 1997 en un ensayo, Estrella le pidió a mi hermano Carlos que se hiciera cargo del grupo Eidos puesto que teníamos un viaje a Murcia y ella iba a ser sometida a un análisis médico para determinar de dónde venían sus dolores de espalda. Quien me iba a decir a mi que esta fecha quedaría grabada a fuego en mi memoria, y en la memoria de mis hermanos… se convirtió en la última vez que vimos a Estrella, nuestra estrella con vida… Seis meses más tarde Estrella se moría de enfermedad un fatídico día 11 de Julio. Nunca hemos vuelto a hablar de esto, si de ella, pero creo que tenemos la espinita clavada de no haber podido despedirnos de ella… Ella fue nuestra segunda madre y eso no se olvida nunca.

El mundo se nos vino abajo, nada volvió a ser igual, pero el grupo tenía que continuar… creamos una escuela de baile, gaita y pandereta en Eidos… el tiempo pasó y por problemas internos en la asociación que no voy a desvelar, Carlos, Ana y yo muy apenados, abandonamos Eidos unos años más tarde, con la satisfacción de un trabajo bien hecho y de por lo menos haber intentado conservar el legado por el que tanto Estrella había luchado.

Por entonces mi hermano Carlos impartía clases de baile en la Asociación Folclórica y Cultural Orballo de Pontedeume y así fue como ambos llegamos allí, que es nuestra actual asociación, a la que tanto queremos. Pasaron los años y Orballo entró a formar parte de FACYDE en el año 2004.

En el año 2010, la junta directiva me propone hacerme cargo de las clases de pandereta y canto tradicional de la Asociación y acepto sin pensarlo. En Orballo tenemos alrededor de 120 alumnos entre todas las actividades que impartimos en la escuela y yo ya no concibo mi vida sin mis niñ@s que son los que me hacen seguir luchando por conservar lo que es nuestro.

En octubre de ese mismo año, hay elecciones a nuevos miembros de la junta directiva, la actual no quería presentarse y yo, con miedo a que la asociación quedase desnortada, me las ingenio para organizar una candidatura y presentarla para optar a gestionar la asociación. Es en este momento donde trabajo codo con codo con Eduardo Mourelle; mi hermano Carlos, Roberto Fernández, Nacho Filgueiras, Laura Calaza, Cristina Fraga, Rosa Manteiga, Sonia Rodríguez y Concha Curbeira… la mayoría compañeros del grupo de baile y madres de alumnos de la escuela. En las siguientes reelecciones navegan en la travesía de Orballo, Xoán Espada, Laura Piñeiro, Ignacio Balado, Laura Placer y últimamente mi hermana Begoña Martínez.

Con Orballo también existen personas inolvidables, compañeros de escenario y aunque algunos hoy por diversos motivos personales y familiares ya no están en activo y entre ellos: Alex, Sandra, Roberto Chao, Reyes Sánchez, Cecilia, Diana, ángela, Ana Carrera, Quique Fraga, Julia Pérez, Paz, ángeles Tenreiro, Marta Filgueiras, David López, Cristina Carrera… ellos son los “culpables” de que yo me sintiera tan bien en Orballo cuando llegué y aquí sigo, de vez en cuando disfrutando con ellos en el escenario cuando pueden.

Entre las actividades que dejaron huella en mí en Orballo en estos últimos años, se encuentra la grabación del primer CD de nuestra asociación titulado “ORBALLO”donde un año y medio de estudio de grabación podría dar lugar a contar multitud de anécdotas; la organización de la asamblea Anual de FACYDE en el año 2013, y la conquista del Hacha de Oro y el Cencerro de Plata en el Festival de la Montaña en Zakopane este mismo año en reconocimiento por fin, a la trayectoria de 37 años de historia de nuestra asociación. Es un viaje inolvidable y recomendado a todo aquel que sienta el folclore en sus venas, por la organización del Festival, por lo que se siente en su escenario, por la convivencia con personas de todo el mundo, por la hospitalidad de sus gentes y por la belleza de su paisaje… yo volvería con los ojos cerrados y sin pensarlo.

Pasan los años , y sigo en este mundo… es como un droga… pero benigna… de esas que llenan el alma… sigo bailando, sigo tocando la pandereta y sigo enseñando… y me sigo emocionando también cada vez que veo el resultado de mis alumn@s en un escenario.

Y es que el folclore nos da mucho… nos enseña mucho y sobre todo UNE MUCHO… es verdad que a veces por disfrutarlo hemos dado a nuestra familia, a nuestras parejas y a nuestros amigos de lado… cuántas veces hemos repetido “No puedo, tengo ensayo”… muchas!!!! pero VALE LA PENA!!!!

Pero sin duda, lo mejor, lo mejor que nos da el folclore es la convivencia con personas de diferentes culturas y el haber hecho buenos amig@s, que por suerte y como habéis podido comprobar todavía conservo hoy después de tantos años.

Si tuviera que definirlo con una frase, podría ser ésta: “el folclore es una forma de vida”….

Y si tuviera que describirlo con palabras… uff, hay muchas que se me vienen a la cabeza, por ejemplo: amor, cultura, sentimiento, amistad, compartir, viajes, bailar, llorar de emoción, cantar, convivir, sonreír… y podría seguir…

A mi, en particular, el folclore me ha dado mucho, muchísimo… y me lo sigue dando…

Gracias a él he conocido a una de las personas más nobles, más humilde, y más amiga que puede existir… y aunque lejos… Siempre está cerca… por eso… Bendito folclore!!!!

“Para bailar Folclore, se pueden tener las condiciones, Pero no basta con eso, sino que hay que tener el corazón”

PD: Vaya desde este espacio mi agradecimiento a Joaquín Sancha Pedrero y a Jose Luis Gómez Baquero por pensar en mi para escribir esta historia.

Natalia Martínez López

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